Los muertos van deprisa

Me imagino que todos los gallegos estarán acostumbrados a que los retraten como medio tontos en la pantalla. En toda película española el personaje más energúmeno tiene un alto porcentaje de posibilidades de ser gallego. Y no podemos esperar más cuando incluso en las series "de la casa" tampoco es que quedemos muy bien, y si no recordemos Pratos Combinados. Con estos precedentes no es de extrañar que luego se hagan películas como la que nos ocupa, de... "humor" gallego. Aún encima, película gallega.
Y que conste que yo, pese a no ser partidario de este tipo de imagen, siempre he sido un poco transigente con el tema. Entiendo que la gente interesante (suelo denominar así a la gente que gusta de usar su cabeza para algo más que ponerse gorra) no sacará conclusiones generalistas sobre todo el pueblo gallego por un personaje de película. El que lo haga ya me ha dado suficiente información de sí mismo. Además yo mismo he disfrutado con Manquiña incontables veces (excepcional Airbag).
Sin embargo esta vez se han pasado. Es demasiado denigrante. Para empezar no tiene un argumento convincente. ¿Un trailer se ha quedado atrancado en el medio de un puente cuya longitud es poco superior a él mismo? Es decir, que una camionera experimentada ha visto el obstáculo en la salida, el obstáculo en la entrada, y después ha decidido atrancar el trailer. Tendría ganas de un par de días libres.
Paso a hablar de actores, y puedo decir que Neus Asensi me ha convencido, Manquiña anduvo cerca y el resto se quedan muy atrás. Sobreactuar se les da muy bien a todos, eso queda clarísimo. Mención especial para Sergio Bermúdez (nieto del difunto), que cada vez que aparecía me hacía temer lo peor, y con cada palabra sentía que le daba una patada a la película, y otra a mí, ahí, donde duele. Horrible.
[Después de escribir eso me doy cuenta de lo que debiera haber sido la película: una obra de teatro. El argumento y las actuaciones sería apropiados si estuvieramos hablando de este género. Continúo.]
La película, que dura dos horas, con ese argumento, no deja mucha duda del estilo que llevará: gags y más gags hasta el final, junto con un trasfondo "profundo", por decir algo, para darle algo de chicha (ya había mencionado que el planteamiento inicial no se sostiene, ¿no?). Y el guionista se exprimió el coco para que cada escena fuera más denigrante que el anterior, algo que dejó de conseguir a partir de aquella en la que a una mujer, que se había cagado al ver La Santa Compaña, le limpian las bragas. Por cierto, la película está montada con calzador, y la mayor parte de las escenas provocan la risa... por horrendas.
Está de moda terminar con una canción (ya lo vimos en Slumdog Millionarie), y Los Muertos Van Deprisa no iba a ser menos. En la última escena "seria" vemos a todos los personajes bailando al son de una canción que parece más escocesa que gallega, pero bueno. Y después de esto empiezan los créditos, pero la película aún nos depara una escena más. La escena de: "Estábamos fumados cuando decidimos meterla". Cuando pensabas que no podía ir a peor, te demuestran que nada es imposible.
Si por mi fuera destruía todas las copias de está película. Queda dicho. Por mala y denigrante para los nacidos en Galicia. La vi en cine, pero que conste que no pagué por ella, que tenía unas entradas gratis, y me convencieron de ver esto en vez de (volver a) ver el Gran Torino. Craso error.


1 Comentario:
Jajajaja buena crítica! Si es que el cine gallego da asco (que no me oiga Prada decir esto...)
Cuando oí por primera vez de esta peli, me olió a chamusquina, buena intuición, ahora ya tengo motivos para no verla nunca xD
Detesto eso de gags y más gags y más... en un bucle sin fin que cada vez da más asco. Una vez me tocó sufrir una obra de teatro así, casi lloro de desesperación al acabarla. Al final la alegría por llegar al The End, eliminó la desesperación xD
Publicar un comentario