The Office. Nunca defrauda. Después de seis temporadas acabadas, comienza la séptima con un episodio tremebundo. Ya desde el primero momento, la introducción antes del opening, hace que nuestras carcajadas resuenen. Y luego viene un episodio nuevo, novedoso, sin repetirse, pero eso sí, con los mismos de siempre, la gente de Dundler Mifflin, los de Scrantom. Me quito el sombrero ante los guionistas de esta pasada de serie.
Del resto de series que comienzan ahora, ¿qué decir?
Como conocí a vuestra madre sigue como siempre, una sombra de lo que fue la primera temporada, pero tampoco es excesivamente malo el episodio.
Weeds retoma el clímax del final de la temporada pasada de una manera genial, y el episodio de esta semana (6x05, seis temporadas ya siguiendo las desventuras de Nancy) termina con un
cliffhanger decentillo.
Mad Men sigue como siempre, soberbia, con un Don Drapper que se sale en el episodio de la semana pasada, 4x08 (no he visto el de esta semana aún).
Modern Family regresa también con un aspecto fantástico, con un episodio bastante entrañable, como todos los de la recién premiada serie. Charlie Sheen y su exagerado sueldo vuelven en un episodio en el que se ve (ya se preveía) que los tiros ahora irán hacia el ya no tan pequeño sobrino del compositor, Jake, lo cual me parece brutal ya desde el primer momento. Hablo, claramente, de la genial
Dos Hombre Y Medio. Y dejo para el final, sin que eso signifique nada,
The Big Band Theory, que chupa cada vez más del personaje de Sheldon Cooper para hacerse un hueco en nuestra agenda.
Pero también debería mencionar las que terminan temporada ahora: Tim Roth es un crack, no es ninguna sorpresa, y sólo por él merece y merecerá siempre ver la recién terminada segunda temporada de
Lie To Me (y la primera, vamos), sólo para disfrutar de la especial personalidad de Cal Lightman, con su andar encogido, ese meneo nervioso de brazos que lo caracteriza, y su penetrable e inquisidora mirada. Terminó hace tiempo también la cuarta temporada de
The IT Crown, de la que no hay nada más que decir que un... más de lo mismo, que no es poco.
Bueno, y dejo en el banquillo las dos series de reserva de mi colección, a día de hoy, esas que no me llenan, que sólo sirven para cuando no hay nada mejor, y que, por tanto, aún no he visto,
True Blood y
Sons of Anarchy.